AlDedillo

La izquierda en sube y baja

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Las agrupaciones políticas de izquierda latinoamericanas son asiduas al uso de las hamacas. No bien conquistan el Poder cuando están siendo mecidas de un lado al otro. Entregadas a los vicios de la pequeña burguesía.

Los partidos denominados de izquierda en Latino América —en la oposición— desconfían hasta de su sombra. A todo le buscan la contraria.

Cuando llegan al Poder ¿supremo?, es todo lo contrario. Adquieren un exceso de confianza que raya en lo ridículo. Será un patrón diseñado…

Los escenarios donde se alardea sobre el derrotero izquierdista se repiten sin cesar. Para que nunca se olvide. Veamos:

Argentina 2023. Argentina celebró elecciones presidenciales. Javier Miley, del Partido Libertario, logró con el slogan “La Libertad Avanza”, poquito más de 8 millones de votos.

Sergio Massa representó el Partido Frente Renovador (FR), consiguió cerca de 10 millones de votos. Una ventaja aproximada de 2 millones de votos sobre Milei. Ninguno consiguió superar el umbral del 50% requerido. Hubo segunda vuelta.

En el ballotage pasó lo contrario.  Milei obtuvo más de 14 millones de votos, mientras Massa quedó rezagado con 11 millones 600 mil votos aproximados. Los libertarios de la derecha se alzaron con el triunfo.

Perú. Las elecciones peruanas fueron en 2026. El Partido Fuerza Popular (FP) presentó a Keiko Fujimori para presidenta. Le tocó competir con Roberto Sánchez del Partido Juntos por el Perú (JP).

Fujimori y Sánchez lograron una votación pírrica en la primera vuelta. Ninguno de los dos superó los tres millones de votos.

La segunda vuelta llegó, Keiko logró 9 223 396 votos. Mientras, Roberto Sánchez tuvo que conformarse con 9 173 755 sufragios. Keiko, japonesa de origen, consiguió que los incas hincaran a la izquierda otra vez.

Bolivia. El certamen boliviano fue en 2025. El Partido Demócrata Cristiano (DC) presentó para presidente a Rodrigo Paz. Pero Rodrigo —con 1 717 432 en primera vuelta — no quedó en Paz.

Jorge Quiroga, candidato del Partido “Libre” Libertad y Democracia (LD) tuvo mayor ansiedad. Se quedó —en primera vuelta— con 1 430 176 votos.

El balotaje, por derivación, aumentó la zozobra en la izquierda de Quiroga y trajo la Paz a la derecha de Rodrigo. El primero quedó en desventaja con solo 2 884 661 votos.  El segundo superó los 3 millones de votos.

Colombia 2026. En las elecciones colombianas pasó lo propio. La derecha, encarnada por Abelardo de la Espriella se fue al ballotage con la izquierda, encabezada por Iván Cepeda.

De la Espriella, candidato del Movimiento de Salvación Nacional (MSN) estuvo a un trisito de llegar a los 13 millones de votos. Mientras, Cepeda, candidato del Pacto Histórico (PH) se quedó en la gatera por muy poquito margen.

Chile 2025. En Chile realizaron elecciones. José Antonio Kast pujó en la papeleta del Partido Republicano de Chile (PRCh), bajo la consigna: “Cambio por Chile” logró 3 104 458 votos en la primera vuelta.

Jeannette Jara, en cambio, representó el Partido Comunista de Chile (PCCh). Levantó el slogan: “Unidad por Chile”. Aventajó a Kast con más de 379 mil votos. Pero no evitaron la segunda vuelta.

Kast volteó la tortilla. Es decir, Kast superó a Jeannette en el ballotage con más de 2 millones de votos. Los sufragios de la derecha fueron 7 263 236 y los de la izquierda 5 222 558.

En veremos

Tanto Brasil como Venezuela están inconclusos. Los venezolanos, sin embargo, es una vergüenza para la izquierda Latino Americana.

Brasil 2026. Las elecciones de Brasil todavía están inconclusas. Hace poco se celebró la primera vuelta. Flavio Bolsonaro aspira por el Partido Liberal (PL), coreando el slogan “Brasil va a Vencer” superó los 56 millones de votos.

Luiz Inácio Lula da Silva va por la reelección. Con el Partido de los Trabajadores (PT) y el grito: “Brasil Listo para Más” se quedó rezagado con 53 879 538 votos.

La izquierda todavía tiene cifrada sus esperanzas en Lula da Silva. No obstante, saben que —a la hora del ballotage— están en la cuerda floja.

Venezuela. Lo de Venezuela parece un caso perdido. Luego del secuestro de Nicolás Maduro, su líder principal es Donald Trump. El secuestrador.

La andanada de derrotas no deja coger cabeza a los partidos de izquierda. La izquierda sabe que la patean a fuerza de bots, trolls, fake news, view en redes sociales, etc., todo para armar los fraudes electorales. Pero siguen confiando.

En suma, creo que la izquierda debería aprender de Maquiavelo, el florentino. Él dijo: “… la verdad no se defiende sola, en un mundo diseñado por lobos, los corderos no sobreviven”.

¿Por qué, entonces, actúan como ovejitas rumbo al matadero?

 

Miguel Ángel Cid

cidbelie29@gmail.com

Twitter: @miguelcid1

20 de octubre 2026

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